Los principios de la abundancia de ADELA (mi mamá)

Me interesa destacar que, al igual que hacemos nosotras con nuestros hijos, algunos de estos principios me los enseñó expresamente, y a otros los ví en su corazón y en su acción, en su ejemplo. El corazón de mi madre estaba lleno de humildad, generosidad y compasión, y jamás olvidó sus orígenes. Estos principios fueron parte de su hacer, de su vida mientras estuvo aquí. Comparto con ustedes parte de su legado.

1) No es lo que hacemos, no es nuestro trabajo el responsable de nuestra abundancia. Simplemente somos un canal y permitimos que la abundancia se exprese en nosotras, como nosotras y a través de nosotras DE MILES de FORMAS. Cuanto más conectadas con nuestra esencia estemos, más se expresará nuestra divinidad si así lo permitimos.

2) La abundancia existe. No tenemos más que mirar la naturaleza para descubrirlo. Tengo que liberar, dejar ir, dejar de controlar las cosas, personas o situaciones que creo son responsables de mi abundancia o falta de ella.

3) La abundancia y sus manifestaciones deben fluir, ir y venir, CIRCULAR. Es importante recibir y dar con alegría.

4) Respetar el dinero. Es simplemente energía, el dinero EN SÍ MISMO no es BUENO NI MALO: sólo depende de las manos en las que esté. Respetar el dinero significa honrar nuestros compromisos de dinero, pagar a quien nos da un servicio o producto, hacerlo en fecha y aceptar que merecemos lo mismo.

5) Practicar la gratitud diariamente. Dar gracias por TODO lo que tenemos, comenzando por lo que nos partiría el corazón perder y terminando por lo que damos por sentado. A mi criterio, la gratitud es uno de los estados más iluminados. Pregunta del millón: ¿cuánto tiempo del día te enfocás en lo que NO tenés?

6) Pedir, dejar ir, confiar, tomar acción y estar abiertas a recibir. Reconocer la importancia de nuestro pensamiento y trabajar en nuestra mentalidad (y en particular, en nuestras creencias) para ser capaces de reconocer, sentir, pedir y dejar entrar la abundancia que queremos en nuestra vida.

7) Practicar la generosidad. Dar, regalar, contribuír libremente, y cuando lo hacemos, no esperar nada a cambio más que la dicha de reconocer nuestra propia abundancia y la contribución de los demás a nuestro crecimiento espiritual.

¿Qué te funciona a vos? Compartí en el recuadro de abajo lo que hacés y permitinos a todas las mujeres de The Women’s Formula aprender de tu sabiduría!

 

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